ES TIEMPO DE HUMANISMO, SOLIDARIDAD, UNIDAD Y ESPERANZA

En estos días difíciles nuestro agradecimiento y apoyo a quienes nos cuidan, fuerza para quienes luchan contra la enfermedad y solidaridad con las familias de las personas fallecidas.
11/04/2020


Estamos viviendo la mayor crisis sanitaria mundial desde la mal denominada “gripe española” de 1918. La tragedia está afectando, de un modo u otro, a la totalidad de la ciudadanía española y, en particular, a la ciudadanía alcazareña, que observa con profundo dolor y tristeza cómo familiares, amigos, compañeros y conocidos mueren en aislamiento y tienen que ser enterrados o incinerados en soledad. Por ello, ante todo, es tiempo de humanismo , es el momento de exaltar los valores intrínsecos a la naturaleza humana y, por tanto, debemos mostrar nuestro respeto a todas las víctimas de la epidemia y transmitir nuestro más sincero pésame a aquellas personas que han sufrido el fallecimiento de algún ser querido durante estos días. Cuando superemos esta epidemia, habremos de tributarles la despedida solemne que no hemos podido darles como consecuencia del confinamiento responsable que mantenemos.
Asimismo, es tiempo de reconocimiento y gratitud hacia todas aquellas personas que, poniendo en riesgo su propia salud, están demostrando un comportamiento solidario mediante su trabajo en los servicios esenciales en la lucha contra el coronavirus: el personal sanitario y de mantenimiento de los centros de salud y de los hospitales; los empleados de las residencias de mayores; los investigadores científicos y epidemiólogos; las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado; el ejército; los bomberos; quienes aseguran el perfecto funcionamiento de la cadena alimentaria (agricultores y ganaderos, transportistas y trabajadores de establecimientos comerciales); los empleados públicos municipales, en especial, la policía local, los trabajadores de los servicios sociales y del cementerio; el personal de las organizaciones no gubernamentales y los voluntarios de Protección Civil; etc. A todos estos colectivos, una vez finalizada la pandemia, les deberemos rendir un merecido homenaje por la labor desarrollada, si bien, es cierto que no existe mejor agradecimiento que incrementar la inversión en investigación científica, en medios humanos y materiales de los servicios esenciales para la comunidad, además de apostar por la gestión pública y directa de tales servicios.
También es tiempo de unidad en torno al gobierno de la nación y a los gobiernos de las distintas comunidades autónomas. Una vez superada la epidemia, habrá tiempo suficiente para analizar la gestión de las distintas autoridades y exigir responsabilidades si fuera necesario. Pero ahora, los partidos políticos, los sindicatos, las asociaciones empresariales y el resto del tejido social de nuestro país deberían colaborar activamente en la implementación del plan diseñado por los científicos y los expertos que asesoran al gobierno de España, con el único objetivo de vencer la pandemia y afrontar en las mejores condiciones posibles la crisis económica resultante de dicha pandemia.
Sin embargo, los líderes nacionales de la derecha y de la ultraderecha de nuestro país, en vez de realizar una labor de oposición constructiva y propositiva, consumen toda su energía en responsabilizar al gobierno de la mortalidad provocada por el coronavirus. Es la misma conducta miserable a la que nos tienen acostumbrados con las víctimas del terrorismo etarra o del terrorismo islamista, que no es otra que la de utilizar los muertos para obtener réditos políticos y electorales, además de intentar derrocar al gobierno legítimamente elegido por el parlamento español.
Para ello, no dudan en difundir por las redes sociales numerosas campañas “goebbelianas” de bulos y noticias falsas, que tienen como objetivo culpabilizar al gobierno de la epidemia e infundir miedo en la ciudadanía, como si estos partidos políticos no tuvieran responsabilidad alguna en la gestión de esta crisis, ocultando que la sanidad y los servicios sociales son materias transferidas y gestionadas por las comunidades autónomas, en muchas de las cuales la derecha viene gobernando (a partir de mayo de 2019 con el apoyo imprescindible de la ultraderecha) desde hace muchos años y son directamente responsable de los enormes recortes presupuestarios y de plantillas en los servicios públicos esenciales (sanidad, servicios sociales, etc.), recortes que han diezmado la capacidad de reacción de tales servicios ante las crisis sanitaria y social originadas por la pandemia del coronavirus.
No obstante, a pesar de lo anterior, es tiempo de esperanza . La gran mayoría de las ciudadanas y de los ciudadanos de nuestro país estamos manteniendo un comportamiento absolutamente ejemplar y cívico en el desarrollo de esta epidemia, tanto quienes se encuentran en la primera línea de los servicios esenciales como quienes se quedan en casa acatando el confinamiento decretado. Y lo venimos haciendo con la máxima responsabilidad, pues somos conscientes de que el cumplimiento colectivo de las limitaciones de derechos establecidas por la situación de estado de alarma nos permitirá frenar la extensión de la pandemia y, por tanto, preservar uno de los bienes jurídicos más preciados, nuestra propia vida y la vida de nuestras vecinas y de nuestros vecinos.
En definitiva, expresado en palabras de Antonio Machado, “En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva”.


Coordinadora Local de Izquierda Unida de Alcázar.