DISCURSO DE INVESTIDURA DE ANTONIO JESÚS GARCÍA

Transcripción integra del discurso realizado por nuestro concejal en el Pleno de investidura.
13/06/2015


No sé si alguien se ha dado cuenta de que no he aplaudido mucho en este acto... si hubiese tenido la mano bien hubiera aplaudido a todos y cada uno de los veinte concejales que han salido en este Ayuntamiento.

La democracia es así, nos puede gustar más o menos, podemos estar más de acuerdo o menos, pero este es el resultado, esta es la voz de vosotros, de vosotros, y eso es lo primero que tenemos que aprender a respetar.

Me gustaría dedicar este primer minuto a los concejales que hoy no están aquí sentados y que han estado partiéndose la cara cuatro años en la oposición y que no se nos puede olvidar el trabajo que han estado haciendo, estén hoy aquí algunos de ellos o no.

También me gustaría darles las gracias a Manolo de la Guía y a Jorge Román por el traspaso que están haciendo, es admirable que yo ya haya podido conocer en qué situación se encuentran algunos departamentos del anterior equipo de gobierno. Así que, de verdad, a los dos, muchísimas gracias.

Como no podía escribir esta mañana, he estado pensando en qué os tenía que contar y, como no estoy muy ágil, he decidido que os lo cuente otro. Me vais a permitir que os lea una pequeña cosa:

Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,
ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pie derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados,
corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos.

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Tengo la sensación de que hemos estado siendo demasiado nadies. Y espero que estos cuatro años sirvan para que recuperéis la ilusión, la voz; con vuestro compromiso, con vuestra actitud, aportando ideas, soluciones, propuestas... creo que este Ayuntamiento puede cambiar mucho.

Dejad, por favor, de ser nadies, volved a ser ciudadanos con plenos derechos.

Muchísimas gracias.


Antes de este discurso Antonio Jesús García había prometido el cargo de concejal por imperativo legal y acatando la Constitución “hasta que el pueblo soberano la cambie”.